

En Andalucía, un montadito es un mini bocadillo hecho con pan pequeño y relleno salado, muy típico del tapeo y de los bares informales. Suele comerse en un par de bocados y puede servirse frío o caliente, con ingredientes como jamón, lomo, carne mechada, queso, pescados en conserva o pringá.
En lugares como Sevilla, además, el montadito tiene mucha personalidad: no es solo “un bocadillito”, sino una pieza muy cuidada, a veces con nombre propio y combinaciones muy reconocibles. Por eso, en la práctica, el montadito andaluz está a medio camino entre tapa y bocadillo pequeño, pensado para comer de pie, en barra o para compartir sin formalidades.



